miércoles, 24 de marzo de 2010

La entrevista de trabajo.

El lunes me llamaron por teléfono para ir a una empresa a hacer una entrevista. "El miércoles a las 11.00h". Perfecto. Paso a contaros cómo me ha ido.

Llego a la empresa con mi puntualidad inglesa. Llamo al timbre:
-Piiiii.
-¿Sí? - responde la secretaria.
-Buenos días, vengo a una entrevista - le informo.
-Pasa y coge asiento, enseguida te atendemos.

Me siento en uno de los dos sillones naranjas y ojeo los periódicos. Sus portadas están llenas de premios y reconocimientos a la empresa. Que si el Ministerio de Industria, FEMEVAL, etc. Ya sé por su página web de los logros de la empresa, pero aún así lo cojo y miro las páginas interiores. Pasan así unos 3 minutos cuando baja la secretaria.
-¿Subes?
-Claro - respondo mientras me abre la puerta de una sala.
-Siéntate - dice muy amable la secretaria,- en un momento te atiende.
-Gracias.

La sala es muy amplia con una mesa central rectangular con 8 sillas. Enfrente hay un mueble con una televisión LCD y un reproductor de DVD. Las paredes están pintadas de blanco y todos los muebles y decoración son de colores wengué con algún tono blanco y rojo. Supongo que es una sala de juntas o donde celebran reuniones los cargos de la empresa. Y, por supuesto, también realizan las entrevistas de trabajo.

Después de un par de minutos llega mi entrevistador. Me levanto de la silla.
-Buenos días - me saluda extendiéndome la mano.
-Buenos días - le respondo estrechándole la mano.
Se sienta enfrente de mí. Mal vamos. Eso denota una actitud defensiva. Lo normal en estos casos es sentarse ambos en una de las esquinas de la mesa. No importa.
Me pregunta por los trabajos que he tenido, qué funciones desempeñaba, en qué categoría profesional me movía, si tengo conocimientos en electricidad, mecánica... y yo pensando "Soy un Técnico Superior en Mantenimiento Industrial, ¿cómo no voy a tenerlos?" Le respondo que sí y que además tengo experiencia en torno y fresadora. También en programación de PLCs y con AutoCAD. El chico se pasa el tiempo apuntando con un lápiz mis respuestas, no sin antes parapetarse con mi propio currículum vitae. Lo que os decía, actitud defensiva y protectora.

Hay una pregunta que me ha gustado mucho
-¿En el puesto de trabajo, te consideras rápido o preciso?
Me detengo 6 segundos a pensar la respuesta y opto por la más sensata.
-Me considero un trabajador equilibrado, ya que no hago las tareas así al tuntún ni tampoco pierdo el tiempo en ajustes poco necesarios. En resumen, que soy un trabajador eficiente (que no es lo mismo que eficaz).
-Vale - fzzz fzzz fzzzz fzzzzz. Como de costumbre, vuelve a apuntarlo todo en su folio blindado.

Siguen unas pocas preguntas más y me comunica que la entrevista ha terminado, pero que el proceso de selección sigue adelante. A saber, consta de tres fases: la entrevista inicial, una prueba en el taller si pasas la criba inicial y una segunda entrevista con el gerente. "Te llamaremos", me comunica.

Creo que no están buscando un trabajador, se deben haber aliado con los Estados Unidos para la búsqueda de Osama Bin Laden. Nos levantamos, un apretón de manos y me agradece haber venido la entrevista. Yo hago lo propio y bajo las escaleras hasta la puerta de la calle donde me dirijo al coche. Y así ha transcurrido la mañana de hoy, media hora de entrevista sin contar con las esperas. No creo que encuentren a Osama.

6 comentarios:

  1. Jajajajajajajajajaajjaaaaaaa . . .
    No te has planteado escribir?
    Escribes bien. :D
    Ves, coño es que eres inteligente! Cómo le puedes tener miedo a la puta universidad??!!
    Que no hombre que no!

    Y bueno que sepas que he estado 55 minutos pedaleando esta tarde. Dentro de unas horas va a empezar a dolerme mi pompis!!. Y mañana no sé si podré subirme a la bicicleta, pero claro, no voy a dejarmelo sino siempre me dolerá el culo.

    Suerte!

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  2. jajaja No es para tanto. Y yo no sé escribir, no tengo la imaginación y creatividad que hacen falta. Como mucho sé escribir cosas que me pasan.

    ¡Claro que le tengo miedo a la universidad! Que hay muchas matemáticas y de eso sé bien poco.

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  3. No es mi gato. ésta es Calicó, una gatita que viene por mi casa a q le demos alguna vez un poco de comida. Y es una descarada. Se deja coger, entra en casa, no le tiene miedo a Dido ni a Hachi... Es un sol.

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  4. Espero que tengas suerte con la entrevista y te llamen.
    Escribes muy bien, espero que sigas haciéndolo.

    Un saludo.

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  5. Muchas gracias por tu apoyo, Anónimo. Espero que continúes leyendo y respondiendo mis entradas. También quisiera decirte que me gustaría poder seguir tu blog, si es que lo tienes. Gracias por participar.

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